José Pilar Quezada Valdès -sentado a la izquierda- y Agustín Caloca Cortés -Sentado a la derecha- alumnos en el Seminario de Guadalajaraa
... "en la Iglesia conviven asnos, mulos y machos cabríos, algunos tan salvajes que se sienten deseos de matarlos, pero no es posible porque 'el Amo quiere recibirlos todos en buen estado'."
El Cura de Torcy a su colega de Ambricourt, en: "Diario de un Cura Rural", de Bernanos.

sábado, 9 de junio de 2012

150 AÑOS DE DEVOCION A SAN FELIPE DE JESUS EN ACAPULCO



ACAPULCO, 150 AÑOS DE DEVOCION A SAN FELIPE DE JESUS.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Acapulco le ha mostrado siempre grande veneración a San Felipe de Jesús. Acapulco ha sido siempre la puerta ancha que abre nuevas rutas, y lo fue para San Felipe de Jesús, en su tiempo cuando se embarcó en la mítica “Nao de China”. Inmediatamente a la canonización, hace ya 150 años, la recién creada Diócesis de Chilapa, le dedicó una vicaría Fija, en el pueblo de Dos Arroyos, dado que en ese lugar pasaba el antiguo camino de herradura, siendo esa la último etapa del recorrido, y será al crearse la Diócesis de Acapulco en 1959, cuando se otorga a ese pueblo el grado de Parroquia. En 1997 la Acción Católica hizo una estatua conmemorando los 400 años de su martirio, que fue colocada en una de las torres de la Catedral de Acapulco. Finalmente en el 2003 Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco, erige la Parroquia de San Felipe de Jesús en el Infonavit Alta Progreso consagrando un hermoso Templo construido por Monseñor Silvino Moreno Rendón.
Al ser San Felipe de Jesús el primer santo canonizado, se convierte en uno de los pilares recios de la nacionalidad, junto con Santa María de Guadalupe, como la esencia más cordial y noble del Anáhuac. La gente comenzó a mirar en San Felipe de Jesús a un héroe. Quizá nadie expresa y simboliza el alma y el estilo de México tan perfectamente como San Felipe de Jesús, quien se presenta como un muchacho de hoy, capaz de inspirar y sublimar a quien se acerque a conocerlo. San Felipe de Jesús es modelo para los jóvenes. El también “arrancó” por el mal camino, pero a tiempo se enderezó y luchó bravíamente hasta ser “el más grande de los mexicanos”. Este tenso cambio, este viraje a tiempo y total es lo que la Iglesia propone a la juventud actual. De niño había sido travieso e indómito, de joven ni él mismo se entendía, en inquietudes mayores que el mundo.
San Felipe de Jesús parece un muchacho de hoy, uno de esos que mal llaman ‘rebelde sin causa’, con todos los defectos y también con todas las virtudes de los jóvenes actuales, en pocas palabras: un hijo problema. Era inquieto. Inconstante, hasta fue expulsado del colegio donde estudiaba, no supo perseverar en el monasterio, ni en el trabajo. Su padre temía angustiado, porque era como un torrente sin cauce, que se desbordaba para destruir. Algunos pensaban que nunca serviría para nada, sin prever las posibilidades enormes que se ocultaban en su espléndido corazón. Sólo su madre intuía la ardiente generosidad de su alma intensa y los buenos quilates de las virtudes que ella misma le había inculcado.
San Felipe de Jesús no pierde su actualidad, ya que en todo tiempo necesitamos traer de nuevo al corazón de nuestra Patria el modelo que él proyecta: Que los jóvenes crezcan entre deseos de emular sus empresas, cambiando, como él, sus vidas, desconcertadas ante el vicio y la superficialidad; y los mayores aprendamos también a dirigir el propio rumbo hacia ambiciones externas y el quehacer de México hacia las conquistas del espíritu. Para un mundo radicalmente mejor.
Hoy por hoy, somos testigos de una guerra, abierta y hostil, que se hace contra nuestros jóvenes, contra su limpia esperanza de crecer fuertes y capaces. Principalmente las drogas, que están causando el desmoronamiento de la energía y la vitalidad de un número de jóvenes más numeroso cada vez. Por eso es tan oportuna e inspiradora la personalidad de San Felipe de Jesús, un joven inquieto y vulnerable que supo detenerse a tiempo, que supo dar marcha atrás ante las engañosas invitaciones del mal, que supo vencer la mediocridad que la sociedad de disipación y soledad ofrece, para obtener calidad y altura en su respuesta a la vida.
El próximo viernes 8 de Junio de 2012, celebraremos el 150 Aniversario de la Canonización de San Felipe de Jesús, en la capilla dedicada a él en la Colonia Potrerillo a las 8 p. m. con una Vigilia de Oración dirigida por la renovación Carismática en el Espíritu Santo. ¡Acompáñanos!

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